
Ella cree que lo vió primero. Se volteá, regresa su mirada hacia él. Uno, dos, tres, suficiente! No lo ve pero el si la ve a ella. No deja de hacerlo. Ella no resiste, vuelve a buscarlo entre de la multitud. Ahí está…se queda pegada y dice a si misma: Dios, que bello... Dios, me cacho viéndolo!
El sonríe y ella gira totalmente. Pero el daño ya esta hecho…su cuerpo fue suyo. Peor aún, su corazón ahora lo es…hubo un intercambio de palabras, de besos y también de corazones.
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